domingo, 25 de septiembre de 2011


En estos momentos, mi irremediablemente descontrolado y maleable corazón está siendo sacudido por terremotos, ciclones, tornados y maremotos. Y es que las placas tectónicas de mis sentimientos ya no saben para quién latir. Y desdoblo una por una las miradas que me regalas pero no consigo ver más allá del marrón barrizal que desprenden. Quizá sea bueno o quizá no. No lo sé. Pero me da igual. Ahora mismo me da exactamente igual. ¿Sabes por qué? Porque hoy ni tú, ni yo, sabemos lo que el futuro nos depara. Pero estoy segura de que ahora lo que mi corazón grite no lo voy a escuchar y dejaré que sean tus hilos los que me muevan.