Mostrando entradas con la etiqueta Cartas al diablo.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cartas al diablo.. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de enero de 2012

No es una vida nueva.

Soplaría nubes de humo para preguntarle al viento. Treparía hasta la Luna para preguntarle a sus vecinas. Sí, las estrellas ¿Las recuerdas? Porque yo sí. Cada día, cada noche, cada madrugada, cada atardecer, las recuerdo. Recuerdo como nos miraban aquella noche de Julio. Recuerdo como pintaron tus ojos de esperanza. Como guiaron tus pasos hacia mi vida. Como juntaron nuestros caminos. Recuerdo el tacto de tu piel, recuerdo tus palabras, recuerdo tus escondidos y poco comunes cumplidos, el tacto de la arena bajo mis pies caminando a tu lado, cada uno de los reflejos del caprichoso sol en tus cabellos, recuerdo cada uno de esos húmedos y mentolados besos que recorrieron mi cuerpo las tardes de lluvia, tu sabor a chocolate, cada una de las cálidas y suaves caricias encerradas en tus manos, esas que deseo liberar y sentir por última vez. Antes de que se hundan en el mar de acero endurecido por el olvido. 

Y ahora la pregunta. La pregunta que formularía a gritos en cada rincón de tu cabeza, en cada rincón de tu nublada alma y sobre todo en cada rincón de tu estúpido, ridículo, caprichoso, juguetón y colorado corazón. ¿Dónde y cuándo abandonaste tú mi recuerdo?


viernes, 2 de septiembre de 2011

¿Cuál será el por qué de esa sonrisa que sale cada vez que sientes ese cosquilleo en el estómago? ¿Cuál será el por qué de ese gesto en tu cara cada vez que mis labios rozan los tuyos? ¿Cuál será el por qué de esa manía incontenible a mirarte a cada paso que das? ¿Cuál será el por qué de esas ganas locas de saltar a tus brazos y que me abraces y me beses? ¿Será esto eso que llaman amor? Lo dudo, es demasiado bello para ser algo que duele tanto…

martes, 28 de junio de 2011

Tratar de borrarte es como tratar de secar algo bajo la lluvia. Cuando consigues que las gotas desaparezcan nuevas caen y hacen que no haya valido la pena tu esfuerzo. Tratar de borrarte es como tratar de correr bajo el agua. Por más que lo intentas tus piernas no van más deprisa. Y en definitiva borrarte es tan difícil que mi corazón teme ser como esa mano que seca y esas piernas que tratan de correr.